Agradecimientos
  • Dra. Elena Liceaga, psicoanalista. A ella le debo todo mi agradecimiento por su sabiduría, su calidad, su don de gente, su ética profesional y su contención. Por acompañarme permanentemente en este proceso que es duro para mí de comprender.
  • Dr. Marcos Steinbaum, un sabio para mí, médico de mi familia desde niña. Le agradezco por que me acompañó en este descubrimiento de “mi don”, a quien admiro mucho y quiero profundamente. Fue director del Hospital Ramos Mejía y llegó a ser un segundo padre en este camino Durante todo ese tiempo de autoconocimiento me dijo para tranquilizarme: los que estudiamos teología y filosofía sabemos que esto existe”, pero a ciencia cierta no se sabe de dónde viene”.
  • A Monseñor Andres Carame de la Iglesia del Perpetuo Socorro, fallecido hace unos pocos años, porque fue uno de mis guías, hablaba de mis videncias con " un don de Dios".